22 de abril de 2012

¿Creemos en nosotros mismos? ¿ Somos capaces de ver de lo que realmente podemos hacer y de ponernos a prueba? A menudo nos encontramos situaciones en las que tenemos que elegir entre ir por un camino u otro de la encrucijada. En la mayoría de casos,tiraremos por el camino mas fácil porque pensamos en todas aquellas dificultades que nos puede poner en medio el sendero difícil y paramos, invadidos pro el miedo, ante la posibilidad de no llegar al final de las pruebas que probablemente tenemos frente a nosotros. El problema aquí es que no somos conscientes de nuestras posibilidades, de que si somos capaces de avanzar, de ir derribando muros y de alcanzar ese "objetivo" final, sea cual sea. "La fe mueve montañas", reza la frase... pues bien, la fe en uno mismo puede mover mas que montañas; puede,incluso, llegar a mover el mundo.
Dejemos de creer en la imposibilidad, que no somos capaces y empecemos a elegir la dificultad,lo que NO NOS RESULTA MAS CÓMODO. ¿Quieres algo? Bien, levántate y sal a por ello, porque sentado en el sofá nunca vas a conseguirlo. 
Ulises podía haberse quedado en Troya,pero no,decidió regresar a Itaca,con todas las penurias que su viaje conllevó. Hagamos honor a su nombre, así como al de otros muchos que prefirieron luchar a quedarse mirando y avancemos por esa senda llena de peligros. El final,al fin y al cabo, merecerá la pena.
Negros ojos negros.
El mundo se abría
sobre sus pestañas
de negras distancias.
Dorada mirada.
El mundo se cierra
sobre sus pestañas
lluviosas y negras.
(Miguel Hernandez)

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